La técnica del sándwich: cómo decir lo que cuesta sin dañar la relación
- Luisa Rus

- 1 ene
- 3 Min. de lectura
Decirle a alguien que algo no ha estado bien, poner un límite o corregir una conducta nunca es sencillo. A veces sabemos qué queremos decir, pero no encontramos la forma adecuada de hacerlo sin generar conflicto, enfado o cierre emocional.
En consulta lo vemos a menudo: no es tanto el mensaje lo que duele, sino cómo se transmite. Por eso hoy queremos hablar de una herramienta muy utilizada en psicología y educación emocional: la técnica del sándwich, también conocida como la técnica del bocadillo.
¿En qué consiste la técnica del sándwich?
La técnica del sándwich es una forma de comunicar mensajes difíciles cuidando el vínculo. La idea es sencilla: colocar una corrección o un límite entre dos mensajes positivos, igual que el relleno de un bocadillo queda protegido por el pan.
Funciona así:
Primero, un mensaje positivo o de reconocimiento.
Después, el mensaje difícil que necesitamos transmitir.
Por último, un cierre de apoyo, confianza o motivación.
No se trata de “disfrazar” la realidad ni de evitar decir lo que toca, sino de hacerlo de una manera que la otra persona pueda escuchar.

¿Por qué esta técnica suele funcionar tan bien?
Porque cuando una persona se siente atacada, juzgada o etiquetada, se defiende. Y cuando se defiende, deja de escuchar.La técnica del sándwich reduce esa reacción automática y facilita que el mensaje llegue.
En niños y adolescentes, especialmente aquellos con alta sensibilidad, baja autoestima o mucha autoexigencia, esta forma de comunicación es clave porque:
Se sienten vistos y reconocidos.
No perciben la corrección como un ataque personal.
Se mantiene la conexión emocional.
Se refuerza la idea de que pueden mejorar sin dejar de ser valiosos.
Dicho de otra forma: corrige sin romper.
¿Cuándo es especialmente útil?
Esta técnica es muy recomendable en situaciones como:
Corregir una conducta concreta.
Poner límites de forma respetuosa.
Dar feedback académico o emocional.
Hablar de algo que no ha salido bien.
Abordar conflictos sin escalar la tensión.
Eso sí, no es la herramienta adecuada para situaciones de urgencia, peligro o cuando se necesita una instrucción clara e inmediata. En esos casos, la prioridad es la seguridad, no la forma.
Cómo aplicarla paso a paso (bien hecha)
1️⃣ Empieza reconociendo algo real
El primer mensaje debe ser sincero y concreto. Los niños y adolescentes detectan enseguida cuando el halago es forzado.
Algunos ejemplos:
“Sé que te estás esforzando mucho últimamente.”
“Me gusta que hayas intentado explicarte.”
“Valoro que hayas sido honesto.”
2️⃣ Introduce el mensaje difícil
Aquí va la corrección, el límite o la petición de cambio. Es importante hablar de conductas, no de la persona, y evitar etiquetas.
Por ejemplo:
“Hoy has hablado de forma muy brusca.”
“Eso que hiciste puede hacer daño a los demás.”
“Esta parte necesitamos mejorarla.”
Cuanto más claro y calmado, mejor.
3️⃣ Cierra con apoyo y confianza
Este último mensaje es el que deja huella. Transmite que confías en la capacidad de cambio y que no estás retirando tu apoyo.
Algunas frases útiles:
“Confío en que puedes hacerlo mejor.”
“Estoy aquí para ayudarte.”
“Esto se aprende, y podemos trabajarlo juntos.”
Un ejemplo completo
“Me gusta mucho lo creativo que eres y las ideas tan buenas que aportas.Hoy, sin embargo, interrumpiste varias veces y eso dificulta que los demás participen. Sé que puedes aprender a esperar tu turno y hacerlo cada vez mejor.”
Sencillo, claro y sin dañar la relación.
Actividades para practicar la técnica del sándwich
Actividad 1: “Construye tu bocadillo”
A partir de 7 años
Dibuja un bocadillo dividido en tres partes.En cada una se escribe:
Algo positivo sobre alguien.
Algo que podría mejorar.
Un mensaje final de apoyo.
Es una forma muy visual de trabajar empatía y comunicación.
Actividad 2: Role-playing emocional
Primaria y secundaria
Se plantean situaciones cotidianas (una discusión, una norma, un error).Por turnos, practican decir el mensaje utilizando la técnica del sándwich.
Aprender haciendo marca la diferencia.
Actividad 3: Autodiálogo en sándwich
Adolescentes
Se trabaja el diálogo interno:
Algo que valoran de sí mismos.
Algo que les cuesta o no les gusta.
Un mensaje de comprensión y apoyo.
Es especialmente potente para adolescentes con mucha autocrítica.
💜 Para terminar, algo importante
La técnica del sándwich solo funciona si es auténtica.Si el mensaje positivo no es real o se usa siempre de forma mecánica, pierde su efecto.
Comunicar bien no es decirlo todo bonito, sino decir la verdad con cuidado.





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