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Niños que se bloquean por miedo a equivocarse: el enemigo invisible de las altas capacidades

Uno de los fenómenos más frecuentes —y a la vez menos comprendidos— en niños y niñas con altas capacidades es el bloqueo ante el error. A pesar de contar con un elevado potencial cognitivo, muchos de estos niños evitan participar, se paralizan ante tareas nuevas o abandonan actividades en las que perciben que no pueden hacerlo perfectamente desde el inicio.

Este comportamiento no se debe a falta de capacidad, motivación o interés, sino a un factor psicológico clave: el miedo al error.


El perfeccionismo y el miedo al error en las altas capacidades

La investigación psicológica ha demostrado que los niños con altas capacidades presentan con mayor frecuencia rasgos de perfeccionismo, autoexigencia elevada y una intensa necesidad de coherencia interna (Flett & Hewitt, 2002; Silverman, 1999). Esto ocurre porque su desarrollo cognitivo suele estar adelantado respecto a su desarrollo emocional, fenómeno conocido como asincronía evolutiva (Silverman, 2009).

Estos niños no solo son capaces de pensar con mayor complejidad, sino que también son más conscientes de sus propios errores y de las expectativas externas. Esta conciencia incrementa la autoevaluación constante y la sensibilidad al fallo.

Desde el punto de vista neuropsicológico, el error no es percibido únicamente como parte del aprendizaje, sino como una amenaza a su autoconcepto. El niño puede interpretar el error como evidencia de que no es tan capaz como se esperaba o como una pérdida de control sobre su entorno.


Como consecuencia, aparecen conductas como:

  • Evitación de tareas nuevas

  • Bloqueo cognitivo ante la dificultad

  • Frustración intensa ante el error

  • Procrastinación

  • Abandono temprano de actividades

  • Baja tolerancia a la frustración

Paradójicamente, cuanto mayor es la capacidad cognitiva, mayor puede ser el miedo al error si no se desarrolla una adecuada tolerancia a la incertidumbre y al aprendizaje progresivo.


La relación entre autoconcepto, identidad y capacidad

Muchos niños con altas capacidades construyen su identidad en torno a la idea de “ser inteligentes”. Cuando su autoestima depende excesivamente de esta percepción, el error deja de ser una experiencia neutra y se convierte en una amenaza psicológica.

Dweck (2006) demostró que los niños con una mentalidad fija —es decir, que perciben la inteligencia como un rasgo estático— tienden a evitar desafíos para proteger su autoconcepto. Por el contrario, aquellos con mentalidad de crecimiento entienden el error como parte del aprendizaje y muestran mayor resiliencia.

En niños con altas capacidades, esta vulnerabilidad puede ser especialmente relevante si han recibido refuerzos centrados en su capacidad (“eres muy inteligente”) en lugar de centrados en su esfuerzo (“has trabajado mucho”).

El resultado puede ser un niño que necesita hacerlo bien desde el primer intento y que experimenta ansiedad o bloqueo cuando esto no ocurre.


El bloqueo como mecanismo de protección psicológica

El bloqueo no es un signo de debilidad, sino un mecanismo de protección. El cerebro intenta evitar una experiencia percibida como amenazante.

Desde la perspectiva neuropsicológica, el sistema límbico —especialmente la amígdala— puede activarse ante la percepción de error, generando una respuesta emocional que interfiere temporalmente con el funcionamiento del córtex prefrontal, responsable del razonamiento y la resolución de problemas (LeDoux, 2000).

Esto explica por qué niños altamente capaces pueden quedarse “en blanco” ante tareas que, objetivamente, pueden resolver.

No es un problema de capacidad. Es un problema de seguridad psicológica.


Consecuencias a largo plazo si no se interviene

Si este patrón se mantiene en el tiempo, pueden aparecer:

  • Desmotivación académica

  • Evitación de retos

  • Ansiedad de rendimiento

  • Baja tolerancia a la frustración

  • Inseguridad

  • Infra rendimiento académico

En algunos casos, el niño puede dejar de intentarlo para evitar el malestar emocional asociado al error.

Por este motivo, es fundamental intervenir de forma temprana para desarrollar una relación saludable con el error.


Cómo pueden ayudar los padres en casa

El entorno familiar es clave para construir una relación adaptativa con el error. A continuación, se presentan pautas basadas en evidencia psicológica:

1. Normalizar el error como parte del aprendizaje

Es importante transmitir que equivocarse es una parte natural del proceso de aprender.

En lugar de evitar el error, se debe validar:

Ejemplo:

En lugar de:“Ten cuidado para no equivocarte”

Decir:“Equivocarse es parte de aprender. Lo importante es intentarlo.”

Esto reduce la amenaza percibida.


2. Evitar reforzar la identidad basada exclusivamente en la inteligencia

En lugar de decir:

“Eres muy inteligente”

Es preferible decir:

“Has trabajado mucho en esto”“Has sido valiente al intentarlo”

Esto favorece una mentalidad de crecimiento.


3. Compartir los propios errores como modelo

Cuando los padres verbalizan sus propios errores y muestran que no son problemáticos, el niño aprende que equivocarse es seguro.

Ejemplo:

“Hoy me equivoqué en algo en el trabajo, pero es normal, me ayudó a aprender.”


4. Exponer gradualmente al niño a pequeñas dificultades

Es importante que el niño experimente desafíos progresivos y seguros.

No se trata de evitar la frustración, sino de acompañarla.

Esto fortalece la tolerancia al error.


5. Valorar el proceso, no solo el resultado

El foco debe ponerse en el esfuerzo, la estrategia y la persistencia.

Ejemplo:

“No importa que no haya salido perfecto. Lo importante es que lo has intentado.”


6. Evitar la sobreprotección

Resolver las tareas por el niño o evitar situaciones difíciles refuerza el miedo al error.

Es importante permitir que el niño experimente dificultad en un entorno seguro.


7. Ayudar al niño a entender que su valor no depende de su rendimiento

El niño debe sentirse valorado independientemente de sus resultados.

Su autoestima no debe depender exclusivamente de su desempeño.


El papel de la intervención psicológica

En algunos casos, el acompañamiento profesional permite trabajar:

  • El perfeccionismo desadaptativo

  • La ansiedad de rendimiento

  • El autoconcepto

  • La tolerancia a la frustración

  • La seguridad emocional

El objetivo no es reducir la capacidad del niño, sino fortalecer su relación con el aprendizaje y el error.

Cuando el niño percibe el error como una oportunidad en lugar de una amenaza, su desarrollo académico, emocional y personal se potencia significativamente.


Conclusión

El bloqueo por miedo al error es uno de los principales obstáculos invisibles en niños con altas capacidades. No es un signo de debilidad ni de falta de capacidad, sino el resultado de una elevada autoexigencia, sensibilidad emocional y necesidad de coherencia interna.

Con el acompañamiento adecuado, estos niños pueden desarrollar una relación saludable con el error y desplegar plenamente su potencial.

El objetivo no es que no se equivoquen. Es que no tengan miedo a intentarlo.


Bibliografía

Dweck, C. (2006). Mindset: The New Psychology of Success. Random House.

Flett, G. L., & Hewitt, P. L. (2002). Perfectionism and maladjustment: An overview of theoretical, definitional, and treatment issues.

LeDoux, J. (2000). Emotion circuits in the brain. Annual Review of Neuroscience.

Silverman, L. K. (1999). Perfectionism. Gifted Education International.

Silverman, L. K. (2009). The theory of positive disintegration in gifted children.

Webb, J. T., et al. (2005). Misdiagnosis and Dual Diagnoses of Gifted Children and Adults.

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